domingo, 21 de octubre de 2018

Lección 6 Literatura griega


LECCIÓN 6  Literatura y Griega
Calaverita Literaria: Composición escrita: redactar calaveritas literarias originales, creativas, ingeniosas, pero respetuosas, con temáticas escolares y actuales, puedes incluir maestros (a) y compañeros. Revisar la ortografía y la redacción el trabajo se entregarán ña última semana de octubre.

LITERATURA GRIEGA
Calaverita Literaria
Composición escrita: redactar calaveritas literarias originales, creativas, ingeniosas, pero respetuosas, con temáticas escolares y actuales, puedes incluir maestros (a) y compañeros. Revisar la ortografía y la redacción se entregarán a partir de esta semana y hasta la próxima semana.
ACTIVIDADES PARA REALIZAR EN CASA

Ø  El contenido de la obra la Ilíada de Homero la puedes disfrutas con la película Troya protagonizada por Brad Pitt
Ø  El contenido de la obra la Odisea de Homero la encuentras en la película https://www.youtube.com/watch?v=ewntbZxcpks
Ø  En caso de no desear ver las películas puede consultar sinopsis de las obras

INSTRUCCIÓN: En los espacios libres favor de ocuparlos en la práctica de la lectura de la obra Tropical am 581 de la autora Soffi P. Guido, misma que será evaluada del 5 al 9 de noviembre.
ACTIVIDAD: Reúnete con tus compañeros para resolver el siguiente cuestionario, anta las respuestas alejadas de las preguntas
¿Quién es Homero de la antigüedad griega?
¿Cuál es el argumento de la Ilíada?
¿De qué habla la Odisea y menciona los valores universales que maneja?
¿Quién es Hesíodo y qué género literario utiliza?
¿Quién es Safo y qué género literario cultiva?
¿Quién es Píndaro, menciona el género literario que emplea?
¿Cuál es el contenido de la obra Orestiada de Esquilo?
¿Cuáles son los temas que aborda Sófocles en sus obras?
¿Qué critica Arístófanes en su obra Asamblea de mujeres?

ACTIVIDAD: Disfruta de la siguiente lectura, coméntala con el equipo de trabajo y determinen las diferencias de la vida de una mujer de la antigua Grecia con las mujeres de la actualidad. Consultar en un diccionario los términos desconocidos.

Un día en la vida de una mujer en la Atenas clásica
A los veinte años, una ateniense del siglo V o IV a.C. estaba entrando ya en el último tercio de su existencia, porque en esa época la expectativa de vida femenina no llegaba a los treinta años; en ello tenía mucho que ver la maternidad, que se relacionaba con la muerte de una de cada cuatro mujeres. Imaginemos que esa mujer se llama Eudoxia. A los catorce años se había casado con el heredero de una hacienda (oikos) de tamaño medio, que ya había cumplido los treinta. Al principio estuvo en una posición secundaria en la casa de su esposo, a la que se trasladó después de la boda; pero, ahora que ya es madre de dos hijos, ejerce de dueña y señora. No en vano había aportado al matrimonio una dote importante, mientras que la hacienda de la familia del esposo se había visto disminuida en parecida proporción para constituir la dote de la cuñada de Eudoxia.
En la casa de su familia de origen, Eudoxia aprendió las labores femeninas y recibió una serie de enseñanzas que garantizaban su valor como futura esposa de un ciudadano hacendado. De esta forma, ahora puede leer y escribir con soltura, sabe tocar la lira y puede controlar la educación de sus propios hijos, hasta los siete años la de los varones y hasta su casamiento la de las féminas, aunque cuente para ello con la ayuda de esclavos ilustrados.
Las ocupaciones matutinas. Se puede decir que Eudoxia es una mujer feliz, querida y respetada por todos, porque asume su papel de esposa y madre con el mismo sentido del deber con el que su marido se entrena para la guerra y acude al combate cuando es necesario. A él le corresponde asegurar la pervivencia de la comunidad con las armas, y a ella, alumbrar y criar hijos que sustituyan a los muertos en el combate y a los ancianos. Por otro lado, mientras el marido participa en la gestión política y en la administración del Estado, ella, que no tiene que ausentarse por motivos bélicos o de trabajo, se encarga de dirigir y administrar la casa.
Un día cualquiera, Eudoxia se despierta con la primera luz del sol. Mientras da de mamar a su bebé, oye desde su dormitorio, situado en la planta alta de la vivienda, el ruido de los esclavos que emprenden sus actividades cotidianas, así como a su esposo que se dispone a salir. Su hija mayor, de cuatro años, se ha levantado ya de la cama; aunque toma otros alimentos, no ha dejado todavía de ser lactante, pero es la nodriza quien se ocupa de ella.
Cuando ha terminado de dar el pecho al pequeño, Eudoxia retira rápidamente de su rostro la mascarilla a base de leche aplicada la noche anterior y se recoge el cabello en una especie de moño. Luego se cubre con un sencillo peplo de lana fina, una pieza rectangular que enrolla en torno a su cuerpo y sujeta en los hombros por medio de fíbulas. Tras coger las llaves de la despensa, baja por la escalera de madera a la planta inferior, donde están la cocina y el gran patio central desde el que se accede a las distintas dependencias. Allí la esperan dos esclavas atentas a sus órdenes. Eudoxia pide a una de ellas que saque agua del pozo para lavar unas piezas de vestuario, mientras se dirige con la otra a la despensa para sacar las vituallas del desayuno. Come unos trocitos de pan de cebada mojados en vino y bebe leche de cabra.
Ahora hay que repasar las cuentas y el registro de las existencias. Eudoxia abre un arcón y saca una tablilla encerada. Apunta la miel y los higos producidos en la hacienda, que uno de los esclavos llevará a vender en el mercado del ágora de Atenas. Y reflexiona sobre lo que debe pedirle que traiga de allí. La casa está en las afueras del área urbana propiamente dicha, de modo que el esclavo debe recorrer un largo camino a pie y no es cuestión de que vaya todos los días. Tal vez sea mejor que se lleve el asno y concentre los encargos, lo que lo dejará libre para otras tareas. Lo habla con su esposo, que se encuentra todavía fuera de la casa.
Luego Eudoxia da una vuelta por la habitación en la que está instalado el telar. Allí encuentra a su pequeña curioseando las tareas en las que todavía no la dejan participar. La madre de su esposo, viuda y, para la época, ya anciana, se entretiene hilando, porque ya no tiene la vista necesaria para tejer. Le está contando a su nieta el mayor orgullo de su vida: había sido una de las arréforas, las dos niñas de entre siete y once años que se elegían anualmente para pasar nueve meses en un edificio de la Acrópolis ateniense, tejiendo el magnífico peplo que recibía la diosa Atenea cada cuatro años. Esa historia, tantas veces repetida con todo lujo de detalles, provoca siempre entre las mujeres presentes un murmullo de admiración. Es el honor público más grande que cabe imaginar para una niña ateniense.
 Arreglarse para salir. Después de controlar la tarea de las tejedoras y darles las instrucciones oportunas, Eudoxia coge de la mano a su pequeña y se dirige con ella a cumplir un ritual cotidiano de la mayor importancia. Se acercan al altar de la diosa Hestia, protectora del hogar. Eudoxia derrama sobre él unos granos de trigo, con una fe profunda en que ese acto de piedad asegura la protección divina de la casa. La niña observa en silencio lo que tendrá que hacer ella misma el día de mañana, y luego cruza el patio correteando en busca de su muñeca.
Ha llegado el momento de que Eudoxia se prepare para las actividades fuera del hogar previsto para ese día. Una de las esclavas ha llenado una pila con el agua de su aseo personal y luego la va a ayudar a maquillarse y peinarse, algo imprescindible porque los espejos metálicos de la época son pequeños y no reflejan como los modernos. Una vez acicalada, Eudoxia sustituye el sencillo peplo de lana por una llamativa túnica que deja traslucir las formas del cuerpo. También es una pieza rectangular sin hechura alguna, pero de un lino muy vaporoso, teñido con un color chillón. Está cerrada por una costura lateral, formando una especie de saco, que en la parte superior deja un amplio escote y los brazos a la vista. Se ciñe mediante un cinturón que forma un repliegue sobre las caderas.
Ahora la esclava acerca a Eudoxia el cofre de las joyas. Primero coge dos brazaletes iguales trabajados en espiral, que imitan la forma de una serpiente. Luego duda sobre los pendientes, decidiéndose por dos grandes aros con colgantes. Después se pone un collar de piedras finas combinadas con piezas de metal. Finalmente, añade al peinado algunos adornos y se encuentra satisfecha con la imagen que le devuelve el espejo. Elige unas sandalias primorosamente trenzadas y baja rápidamente la escalera, porque la posición del sol le indica que tendría que haber salido ya.
En compañía de las amigas. Eudoxia cubre con prisa, acompañada por una esclava, la distancia que la separa de una de las casas vecinas. Allí se han reunido cuatro mujeres de su misma condición social para pasar juntas la tarde, lo que incluye para ellas la comida principal del día. Se acomodan en lechos, delante de los cuales hay platillos de cerámica con aceitunas, higos, queso y pescado seco. Se cruzan cumplidos sobre el vestuario y el aspecto físico, y se interesan mutuamente por las circunstancias personales. Una de ellas anuncia que cree estar embarazada. La abrazan y le desean un parto feliz. Otra cuenta con quién había coincidido el día anterior mientras cumplía con el deber de realizar el ritual funerario en la tumba de su esposo, muerto en la guerra. Eudoxia habla de sus pequeños. La cuarta mujer está preparando la boda de su hija: comenta los detalles y pide consejo a sus amigas sobre algunos detalles de la celebración. La dueña de la casa coge su lira y acompaña con ella unos versos de la adorada poetisa Safo, que hacen vibrar a las demás. Antes de ponerse el sol, Eudoxia se despide de sus amigas y regresa a su casa, de nuevo acompañada por una esclava. Ha pasado una tarde estupenda y está bien dispuesta para compartir el lecho con su esposo, bajo el signo de Eros.

ACTIVIDAD: En equipo lean los siguientes fragmentos de autores griegos identifiquen los temas que plantean en las obras, finalmente indiquen al margen con acotaciones, el prototipo textual y el género literario al que pertenecen.
FRAGMENTOS DE OBRAS LITERARIAS GRIEGAS
En mi sueño cerca se me aparece de Safo
En mi sueño cerca se me aparece
tu graciosa imagen, sagrada Hera,
la que los ilustres reyes Atridas
vieron con ruegos;

sin hacer ofrendas a ti y a Zeus
y al amable dios que engendró Tiona.
Sacrificios puros te ofrece el pueblo
hoy como entonces:

las doncellas traen un hermoso peplo
y a tu altar se agrupa junto con ellas
la apretada fila de las mujeres...

A Hierón de Siracusa de Píndaro

Acompañar con bárbito al espíritu y la voz, embotados por el vino, (el bárbito) 
que inventó antaño el lesbio Terpandro 
al oír en los banquetes de los Lidios 
el tañido repicante de la esbelta pectis. No ensombrezcas los placeres de la vida; mucho más llevadero 
es para el hombre una existencia placentera. 
Amar y corresponder al amor 
¡hagámoslo en su momento oportuno! 
¡No prosigas, corazón, porfía 
envejecida más de la cuenta! 
.. y los encantos de los amores que envía Afrodita, 
para echar ebrio, con Químaro, un cótabo (*) 
por Agatónides... 

(*) El cótabo fue un juego de moda en Atenas entre los siglos VI a IV a.C. consistente en arrojar el resto del vino de la propia copa en un recipiente metálico homónimo del juego que, al desequilibrarse y chocar con otro colocado a propósito, tenía que emitir un sonido nítido especial. Al hacer esto, se pronunciaba el nombre de una persona, de manera que actuaba como "oráculo amoroso".
Orestiada de Esquilo
CLITEMNESTRA. No me avergonzaré de decir lo contrario de muchas cosas dichas antes oportunamente. Pues, ¿cómo el que prepara acciones enemigas contra sus enemigos que fingen ser amigos, podría tender los hilos de la perdición a mayor altura que su salto? Este encuentro no he dejado de meditarlo hace tiempo: la lucha del desquite ha venido a la postre y estoy donde he herido, sobre la obra realizada. La realicé de manera -y no lo negaré- que no pudiera huir ni evitar su muerte. En torno suyo extiendo una red sin escape, como la de los peces, una tela de fatal riqueza. Le hiero dos veces, y con dos gemidos se debilitan sus miembros; caído ya, le doy un tercer golpe, ofrenda votiva al Hades subterráneo, salvador de los muertos. Así, cayendo, exhala su alma, y lanzando con su aliento un vómito impetuoso de sangre, me alcanza con las negras gotas de sangriento rocío, alegrándome no menos que la lluvia de Zeus alegra a los sembrados al brotar la semilla.
Odisea de Homero
«Amigos, este hombre ha llevado a cabo una gran maldad contra los aqueos: a unos se los llevó en las naves, a muchos y buenos, perdiendo las cóncavas naves y a su pueblo; y a otros los ha matado al llegar; a los mejores con mucho de los cefalenios. Conque, vamos, antes que llegue rápidamente a Pilos o a la divina Elide, donde mandan los epeos, vayamos nosotros, o estaremos avergonzados para siempre, pues esto es un baldón incluso para los venideros si se enteran; porque si no castigamos a los asesinos de nuestros hijos y hermanos, ya no me sería grato vivir, sino que preferiría morir enseguida y tener trato con los muertos. Vamos, que no se nos anticipen a atravesar el mar.»
Los trabajos y los días de Hesíodo
Al salir las Pléyades, hijas de Atlas, comienza la recolección, y la labranza cuando ellas se oculten. Se ocultan durante cuarenta días y cuarenta noches; y cuando el año va corrido, aparecen de nuevo en el momento en que se afila el hierro. Tal es el uso campestre entre los que cultivan las tierras fértiles de los profundos valles, lejos del mar retumbante. Debes estar desnudo cuando siembres, desnudo cuando labres, desnudo cuando coseches, si quieres Ilevar a cabo los trabajos de Demeter en el momento propicio, si quieres que cada cosa crezca en su estación, y si no quieres, careciendo de todo, ir a mendigar en moradas extrañas, sin recibir nada. Así fue como viniste a mí ya; pero yo no te daré cosa alguna, ni añadiré más regalos. Trabaja, ¡oh insensato Perses! en la tarea que los Dioses destinaron para los hombres, no vaya a ser que, gimiendo tu corazón, con tu mujer y tus hijos, tengas que buscar el sustento en casa de tus vecinos, que te rechazarán. Acaso lograras éxito dos o tres veces; pero si vuelves a importunarlos, ya no lograrás nada; hablarás mucho en vano y será inútil la multitud de tus palabras. Te aconsejo, pues, que empieces por pensar en el pago de tus deudas y en evitar el hambre. Ante todo, procura tener una casa, una mujer, un buey de labor y una servidora soltera que siga a tus bueyes. Ten en tu morada todos los instrumentos necesarios, con el fin de que no hayas de pedírselos a otros y de que no carezcas de ellos si se te rehúsan; porque entonces pasará el tiempo y el trabajo quedará por hacer. No dejes nada para el día siguiente, ni para el otro día, porque el trabajo diferido no llena el granero. La actividad acrecerá tus riquezas, porque el hombre que difiere siempre las cosas lucha con la ruina.
Los hijos del labrador      Esopo
Los hijos de un labrador vivían en discordia y desunión. Sus exhortaciones eran inútiles para hacerles mudar de sentimientos, por lo cual resolvió darles una lección con la experiencia. Les llamó y les dijo que le llevaran un manojo de varas. Cumplida la orden, les dio las varas en haz y les dijo que las rompieran; más a pesar de todos sus esfuerzos, no lo consiguieron. Entonces deshizo el haz y les dio las varas una a una; los hijos las rompieron fácilmente.
- ¡Ahí tienen! -les dijo el padre-. Si también ustedes, hijos míos, permanecen unidos, serán invencibles ante sus enemigos; pero estando divididos serán vencidos uno a uno con facilidad.
“Nunca olvides que en la unión se encuentra la fortaleza”. 
El joven y el lobo        Esopo
Un joven pastor, que cuidaba un rebaño de ovejas cerca de una villa, alarmó a los habitantes tres o cuatro veces gritando: 

-¡El lobo, el lobo!
Pero cuando los vecinos llegaban a ayudarle, se reía viendo sus preocupaciones. Mas el lobo, un día de tantos, sí llegó de verdad. El joven pastor, ahora alarmado él mismo, gritaba lleno de terror: 
-Por favor, vengan y ayúdenme; el lobo está matando a las ovejas. 
Pero ya nadie puso atención a sus gritos, y mucho menos pensar en acudir a auxiliarlo. Y el lobo, viendo que no había razón para temer mal alguno, hirió y destrozó a su antojo todo el rebaño.
“Al mentiroso nunca se le cree, aún cuando diga la verdad”.
NOMBRE:    
                                                                                                  GRUPO:
ESCALA ESTIMATIVA DE LA LECCIÓN 6
R
B
MB
E
Contesta el cuestionario  correctamente





Realiza la lectura de Un día en la vida de una mujer en la Atenas clásica y participa en clase




Identifica las temáticas de los autores griegos en cada fragmento. Identifica el género y subgénero al que pertenecen los fragmentos




Muestra evidencias de haber disfrutado de las películas (Participación en clase o entrega resumen)




Redacta calaveritas literarias





TOTAL, DE PUNTOS OBTENIDOS











domingo, 7 de octubre de 2018

Lección 5 Literatura hebrea y árabe


Lección 5
La última semana de octubre se evaluará la obra titulada Tropical am 581  de la autora Soffi P. Guido (El texto estará a la venta en la librería cristiana que se ubica frente a Chedraui) el costo será menos a $140 podrán compartir la lectura entre varios alumnos que no les sea posible adquirirlo)
LITERATURAS ÁRABE Y HEBREA
ACTIVIDADES:
è Realiza la lectura de las siguientes obras, además redacta un resumen como evidencia de las lecturas: Historia de la Mujer Despedazada, de las Tres Manzanas y del Negro Rihán  http://ciudadseva.com/texto/las-mil-y-una-noches-05/
è En un esquema distingue la importancia de la literatura árabe y la literatura hebrea, anota los textos representativos de cada cultura

NOMBRE
GRUPO

Aspectos para evaluar la  Lección 5
E (10)
B (8)
R(6)
Diseña un organizador gráfico para presentar la literatura hebrea



Diseña un organizador gráfico para presentar la literatura árabe



Calificación del libro de El libro de Judit   




Lee la obra Historia de la Mujer Despedazada, de las Tres Manzanas y del Negro Rihán y participa en clase



Presenta la redacción de los resúmenes de las lecturas



PUNTOS OBTENIDOS




EVALUACIÓN DE LECTURA
El libro de Judit 

(     ) En el libro de Judit ¿qué decidieron los israelitas al enterarse de que Holofernes destruyó templos  devastó pueblos?
a) Advirtieron a pueblos vecinos y se refugiaron en la montaña más alta
b) Se replegaron para prepararse para la guerra y alertaron a pueblos vecinos
c) Todo el pueblo de Dios se organizó y decidieron marcharse del territorio de Nabucodonosor
(     ) ¿Qué hizo Holofernes cuando el pueblo de Israel se instaló en la montaña fortificándola?
a) Esperó a que se quedaran agua
b) Les quitó los alimentos
c) Los atacó de inmeiato
(     ) ¿Cuáles eras las características que el pueblo reconoce de Judit?
a) Era una viuda de mucho respeto, sensatez e inteligencia
b) Era una mujer que gozaba de buena fama por su fortaleza
c) Era una hermosa y joven mujer que seducía a cualquier hombre
(     ) ¿Qué le propone Holofernes al cuarto día en el que Judit permanecía en el campamento?
a) Que le explicara las razones de su visita
b) Que bebiera y comieran juntos.
c)
(     ) ¿En qué consistió la hazaña de Judit para el pueblo de Israel?
a) En seducir a Holofernes para liberar a su pueblo
b) En descubrir las intenciones de Holofernes
c) En decapitar a Holofernes
(     ) ¿Qué hicieron los israelitas a los asirios?
a) Los atacaron y mostraron la cabeza de su jefe
b) Los persiguieron hasta desalojar la tierra de Dios
c) Estaban desconcertados y no supieron cómo reaccionar
EVALUACIÓN DE LECTURA

Historia de la Mujer Despedazada, de las Tres Manzanas y del Negro Rihán             
Hace dos meses cayó gravemente enferma, y llamé en seguida a los médicos más sabios, que no tardaron en curarla ¡con ayuda de Alah! Al cabo de un mes empezó a hallarse mejor y quiso ir al baño. Antes, de salir de casa, me dijo: "Antes de entrar en el Amman, desearía satisfacer un antojo." Y le pregunté: "¿Qué antojo es ese?" Y me contestó: "Tengo ganas de una manzana para olerla y darle un bocado." ¿A qué cultura pertenece el fragmento anterior? _______________________________
1.- ¿Qué pretendía el califa Harun Al-Rachid al bajar a la ciudad de Bagdag?
2.- ¿De qué habla el poema que canta el jeiquer?
3.-  ¿Qué trato ofrece el califa al jeique?
4.-  ¿Qué hallaron los hombres de califa en el cajón?
5.- ¿Qué dispuso el califa a Giafar Al-Barmaki, visir del califato?
6.-  ¿Por qué el joven tuvo que dirigirse a Bassra?
7.-  ¿Qué ocasionó la ira del joven, situación que provocó la muerte de la esposa?
8.-  El joven, después de matar a su esposa encontró llorando a su hijo. ¿De qué se entera?
9.- ¿Qué órdenes recibió Giafar del califa?
10.- Cuando Giafar llegó a su casa, esperó a que transcurrieran los tres días que dispuso el califa, al acercarse a su hija para despedirse, encontró una manzana, ¿qué explicación cuenta la niña sobre el origen de esa manzana?
RESPUESTAS
EVALUACIÓN DE LECTURA
El libro de Judit 

(    A ) En el libro de Judit ¿qué decidieron los israelitas al enterarse de que Holofernes destruyó templos  devastó pueblos.
a) Advirtieron a pueblos vecinos y se refugiaron en la montaña más alta
b) Se replegaron para prepararse para la guerra y alertaron a pueblos vecinos
c) Todo el pueblo de Dios se organizó y decidieron marcharse del territorio de Nabucodonosor
(   A  ) ¿Qué hizo Holofernes cuando el pueblo de Israel se instaló en la montaña fortificándola?
a) Esperó a que se quedaran agua
b) Les quitó los alimentos
c) Los atacó de inmeiato
(   A  ) ¿Cuáles eras las características que el pueblo reconoce de Judit?
a) Era una viuda de mucho respeto, sensatez e inteligencia
b) Era una mujer que gozaba de buena fama por su fortaleza
c) Era una hermosa y joven mujer que seducía a cualquier hombre
(  B   ) ¿Qué le propone Holofernes al cuarto día en el que Judit permanecía en el campamento?
a) Que le explicara las razones de su visita
b) Que bebiera y comieran juntos.
c) La invitó a no participar en la guerra
(  C   ) ¿En qué consistió la hazaña de Judit para el pueblo de Israel?
a) En seducir a Holofernes para liberar a su pueblo
b) En descubrir las intenciones de Holofernes
c) En decapitar a Holofernes
(    A ) ¿Qué hicieron los israelitas a los asirios?
a) Los atacaron y mostraron la cabeza de su jefe
b) Los persiguieron hasta desalojar la tierra de Dios
c) Estaban desconcertados y no supieron cómo reaccionar