martes, 20 de noviembre de 2018

Lección 8 Literatura del Medioevo


LITERATURA MEDIEVAL
UNIDAD 2    CONTEXTO DE PRODUCCIÓN DEL TEXTO LITERARIO: ÉPOCA MEDIEVAL
LA CIENCIA EN EL MEDIEVO
Los grandes científicos de la antigüedad clásica fueron los griegos, quienes llegaron a escribir numerosos tratados científicos que fueron la base del interés de los romanos por el estudio de la naturaleza, sobre todo en las tierras orientales, donde dominaban el latín y el griego. Sin embargo, los romanos no hicieron lo mismo, sino que se limitaron, en el mejor de los casos, a traducir o resumir las obras helenísticas clásicas. Tras la caída del imperio romano, en los primeros tiempos de la Alta Edad Media, todo ese interés se perdió durante siglos, debido en gran medida a la división del continente europeo entre Oriente y Occidente, quedando este último sin acceso a los tratados originales en griego, con lo que la ciencia se vio sumida en un profundo abandono. Con el interés carolingio por la antigüedad clásica griega y romana, comenzó la recuperación del estudio filosófico de la naturaleza, principalmente a través de las obras en latín, pero también hubo eruditos que entendían el griego, de manera que se recuperaron algunas obras de autores clásicos gracias a los contactos con el imperio bizantino.
La Iglesia también tuvo su parte de responsabilidad en este desinterés, pues primaba la fe por encima de la naturaleza. Carlomagno fue el primero que trató de cambiar este orden de cosas, y se rodeó para ello de eruditos que, aunque procedentes en su mayoría del clero, mostraron interés por la antigüedad clásica en todas sus facetas. Alcuino, pilar fundamental de la reforma intelectual llevada a cabo por Carlomagno, trató de recuperar el saber clásico y centró sus programas de estudio a partir de las siete artes liberales, distribuidas en dos grupos: el trivium y el quadrivium; el primero incluía las materias literarias (gramática, retórica y dialéctica), mientras el segundo se correspondía con las enseñanzas científicas (aritmética, geometría, astronomía y música). La creación de escuelas en las que se impartían las enseñanzas basadas en esta organización permitiría, con el paso de los siglos, la aparición de las Universidades y, mediante el desarrollo de la lógica o dialéctica, el interés por la indagación especulativa, que llevaría a la Escolástica.
El impulso acabó por confirmarse hacia el siglo XII, cuando al anterior interés carolingio se sumó el contacto con el mundo árabe, proveniente de Oriente, el cual había tenido acceso directo al conocimiento griego clásico y estaba científicamente más avanzado. Las traducciones llevadas a cabo en el sur europeo (España e Italia) permitieron importantes avances en el campo de la astronomía, la matemática, la botánica y la medicina, entre otros. A esto se sumó la creación de las primeras universidades, a mediados de siglo, y la aparición de unas nuevas órdenes religiosas, Elas mendicantes, que defendían la fe cristiana mediante el uso de la razón (principalmente, dominicos y franciscanos). El estudio de las principales obras de la filosofía natural, cuyos autores más representativos eran Aristóteles, Platón, Ptolomeo, Arquímedes o Galeno, fue desarrollado por autores de la Escolástica. Ésta consideraba la naturaleza como un sistema coherente de leyes que podían ser explicadas por la razón, dando un mayor énfasis a la lógica y defendiendo el empirismo.
El declive de la ciencia al final de la Edad Media. Todos estos autores fueron anteriores a la peste negra que asoló Europa en las postrimerías del siglo XIV. Ésta tuvo un efecto muy negativo en la innovación intelectual y científica a finales de la Edad Media, por lo que el interés por el conocimiento científico no se recuperaría de forma clara hasta el período posterior, ya con el Renacimiento.
CRONOGRAMA DE ACTIVIDADES LECCIÓN 9 
UNIDAD 2    CONTEXTO DE PRODUCCIÓN DEL TEXTO LITERARIO: ETAPAS HISTÓRICAS
2.3. 1 literaturas de la antigüedad: Edad media
Objetivo: Conocer la producción literaria de las culturas de la antigüedad: Época Medieval
Competencias disciplinares básicas: Aplica distintas estrategias comunicativas según quienes sean sus interlocutores, el contexto en el que se encuentre y los objetivos que persigue.



Actividad para
realizar en casa
a)   Después de revisar el  video,  realiza notas como evidencia
b)    Los alumnos presentarán exposiciones de la producción literaria de la Edad Media, deberán revisar audiolibros de las obras, investigar para presentar material previamente elaborado y de manera esquemática, cuando el texto lo amerite una entrevista con el autor, representación de una escena, (aprendida de memoria), presentación previamente grabada, emplear Power Point, entre otros.
c)    Los grupos se formarán por número de lista y bajo las siguientes temáticas.
EQUIPO 1 El equipo investigará la época, periodo y características literaria de la Edad Media
EQUIPO 2 Beowulf el equipo investigará todo lo referente a esta obra: argumento, personajes, lectura de pasajes, representación teatral, entrevista.
EQUIPO 3 Cantar de Roldan el equipo investigará todo lo referente a esta obra: argumento, personajes, lectura de pasajes, representación teatral, entrevista.
EQUIPO 4 Cantar de los Nibelungos el equipo investigará todo lo referente a esta obra: argumento, personajes, lectura de pasajes, representación teatral, entrevista.
EQUIPO 4 El libro de Buen amor del Arcipreste de Hita el equipo investigará todo lo referente a esta obra: argumento, personajes, lectura de pasajes, representación teatral, entrevista.
EQUIPO 5 Cuentos de Canterbury de Geoffrey el equipo investigará todo lo referente a esta obra: argumento, personajes, lectura de pasajes, representación teatral, entrevista.
EQUIPO 6 Decamerón de Giovanni Boccaccio el equipo investigará todo lo referente a esta obra: argumento, personajes, lectura de pasajes, representación teatral, entrevista.
EQUIPO 7 La divina comedia de Fernando de Rojas el equipo investigará todo lo referente a esta obra: argumento, personajes, lectura de pasajes, representación teatral, entrevista.
EQUIPO 8 La Celestina de Fernando de Rojas el equipo investigará todo lo referente a esta obra: argumento, personajes, lectura de pasajes, representación teatral, entrevista.
d)    Realiza la lectura de los siguientes textos Romance de la condesita y El Cantar del Mio Cid e identifica las características medievales.

NOMBRE:
GRADIENTES
ASPECTOS
10
9
8
7
6
Revisa el video, redacta evidencias





El equipo presenta o expone el tema o la obra asignada





Todos los integrantes participan con calidad, además de presentar materiales previamente elaborados





El equipo presenta fragmentos de la obra asignado, características propias de la época





El alumno lee los fragmentos y explica el porqué pertenecen a la Época del Medioevo





TOTAL DE PUNTOS








TEXTO I           ROMANCE DE LA CONDESITA
Romance de la condesita
Grandes guerras se publican
en la tierra y en el mar,
y al conde Flores le nombran
por capitán general.
Lloraba la condesita,
no se puede consolar;
acaban de ser casados,
y se tienen que apartar:
—¿Cuántos días, cuántos meses,
piensas estar por allá?
—Deja los meses, condesa,
por años debes contar;
si a los tres años no vuelvo,
viuda te puedes llamar.
Pasan los tres y los cuatro,
nuevas del conde no hay;
ojos de la condesita
no cesaban de llorar.
Un día estando a la mesa,
su padre le empieza a hablar:
—Cartas del conde no llegan,
nueva vida tomarás;
condes y duques te piden,
te debes, hija, casar.
—Carta en mi corazón tengo
que don Flores vivo está.
No lo quiera Dios del cielo
que yo me vuelva a casar.
Dame licencia, mi padre,
para ir el Conde a buscar.
—La licencia tienes, hija,
mi bendición además.
Se retiró a su aposento
llora que te llorarás;
se quitó medias de seda,
de lana las fue a calzar;
dejó zapatos de raso,
los puso de cordobán;
un brial de seda verde,
que valía una ciudad,
y encima del brial puso
un hábito de sayal; esportilla de romera
sobre el hombro se echó atrás;
cogió el bordón en la mano,
y se fue a peregrinar.
Anduvo siete reinados,
morería y cristiandad;
anduvo por mar y tierra,
no pudo al conde encontrar;
cansado va la romera,
que ya no puede andar más.
Subió a un puerto, miró al valle, un castillo vio asomar:
—Si aquel castillo es de moros, allí me cautivarán;
mas si es de buenos cristianos, ellos me han de remediar. Y bajando unos pinares, gran vacada fue a encontrar:  -Vaquerito, vaquerito, te quería preguntar
¿de quién llevas tantas vacas
todas de un hierro y señal?
—Del conde Flores, romera,
que en aquel castillo está.
—Vaquerito, vaquerito,
más te quiero preguntar
del conde Flores tu amo,
¿cómo vive por acá?
—De la guerra llegó rico;
mañana se va a casar,
ya están muertas las gallinas
y están amasando el pan;
muchas gentes convidadas,
de lejos llegando van.
—Vaquerito, vaquerito,
por la Santa Trinidad,
por el camino más corto
me has de encaminar allá.
Jornada de todo un día,
en medio la hubo de andar;
llegada frente al castillo,
con don Flores fue a encontrar,
y arriba vio estar la novia
en un alto ventanal
--Dame limosna, buen conde,
por Dios y su caridad.
--¡Oh, qué ojos de romera
en mi vida los vi tal!
—Sí los habrás visto, conde,
si en Sevilla estado has.
—La romera ¿es de Sevilla?
¿Qué se cuenta por allá?
—Del conde Flores, señor,
poco bien y mucho mal.
Echó la mano al bolsillo,
un real de plata le da.
—Para tan grande señor,
poca limosna es un real.
—Pues pida la romerica,
que lo que pida tendrá.
—Yo pido ese anillo de oro
que en tu dedo chico está.
Abrióse de arriba abajo
el hábito de sayal:
—¿No me conoces, buen conde?
Mira si conocerás
el brial de seda verde
que me diste al desposar.
Al mirarla en aquel traje
cayóse el conde hacia atrás.
Ni con agua ni con vino
se le puede recordar,
si no es con palabras dulces
que la romera le da.
La novia bajó llorando
al ver al conde mortal;
y abrazado a la romera
se lo ha venido a encontrar.
—Malas mañas sacas, conde,
no las podrás olvidar;
que en viendo una buena moza,
luego la vas a abrazar.
Malhaya, la romerica
quién te trajo para acá.
—No la maldiga ninguno
que es mi mujer natural.
Con ella vuelvo a mi tierra;
adiós, señores, quedad;
quédese con Dios la novia,
vestidica y sin casar
que los amores primeros
son muy malos de olvidar.

TEXTO 2             EL CANTAR DEL MIO CID
CANTAR PRIMERO Destierro del Cid
Envió el rey don Alfonso a Ruy Díaz mío Cid por las parias que le tenían que dar los reyes de Córdoba y de Sevilla cada año. Almutamiz, rey de Sevilla, y Almudafar, rey de Granada, eran en aquella sazón muy enemigos y se odiaban a muerte. Y estaban entonces con Almudafar, rey de Granada, unos ricos hombres que le ayudaban: el conde García Ordóñez y Fortún Sánchez, el yerno del rey don García de Navarra, y Lope Sánchez, y cada uno de estos ricos hombres con su poder ayudaban a Almudafar, y luego fueron contra Almutamiz, rey de Sevilla.
Ruy Díaz el Cid, cuando supo que así venían contra el rey de Sevilla, que era vasallo y pechero del rey don Alfonso, su señor, lo tomó muy a mal y le pesó mucho; y envió a todos cartas de ruego para que no viniesen contra el rey de Sevilla ni le destruyeran su tierra, por la obligación que tenían con el rey don Alfonso (y les decía que si, a pesar de todo, querían hacerlo, supiesen que no podría estarse el rey Alfonso sin ayudar a su vasallo, puesto que era pechero suyo). El rey de Granada y los ricos hombres no atendieron en nada a las cartas del Cid, y fueron todos con mucha fuerza y destruyeron al rey de Sevilla toda la tierra hasta el castillo de Cabra.
Cuando aquello vio Ruy Díaz reunió todas las fuerzas que pudo de cristianos y de moros, y fue contra el rey de Granada para echarlo de la tierra del rey de Sevilla. Y el rey de Granada y los ricos hombres que estaban con él, cuando supieron que iba con ese ánimo, le mandaron a decir que no se marcharían de la tierra porque él lo quisiera. Ruy Díaz, cuando aquello oyó, pensó que no estaría bien el no acometerlos y fue contra ellos y luchó con ellos en el campo, y duró la batalla campal desde la hora de tercia hasta la de mediodía, y fue grande la mortandad que allí hubo de moros y de cristianos en la parte del rey de Granada, y vencióles el Cid y les hizo huir del campo. Y cogió prisionero el Cid en esta batalla al conde García Ordóñez y le arranchó un mechón de la barba y a otros muchos caballeros y a innumerables guerreros de a pie. Y los tuvo el Cid presos tres días, y luego los soltó a todos. Después de haberlos cogido prisioneros mandó a los suyos recoger los bienes y las riquezas que quedaron en el campo, y luego se volvió con toda su compaña y con todas sus riquezas adonde estaba Almutamiz, rey de Sevilla, y dio a él y a todos sus moros todas las riquezas que reconocieron como suyas y aún de las demás que quisieron tomar. Y de allí en adelante llamaron moros y cristianos a este Ruy Díaz de Vivar el Cid Campeador, que quiere decir batallador.
Almutamiz le dio entonces muchos buenos regalos y las parias que habían ido a cobrar. Y tornóse el Cid con todas sus parias hacia el rey don Alfonso, su señor. El rey le recibió muy bien, se puso muy contento y se declaró satisfecho de cuanto el Cid hiciera allá. Por esto le tuvieron mucha envidia y le buscaron mucho daño y le enemistaron con el rey.
El rey, como estaba muy sañudo y entrado en ira contra él, dio crédito a lo que hablaban contra el Cid y le mandó decir por su carta que saliese del reino. El Cid, después que hubo leído la carta real, aunque le causó gran pesar, no quiso hacer otra cosa, porque sólo le quedaban de plazo nueve días para salir de todo el reino.
15 Los monjes de Cardeña reciben al Cid.
Jimena y sus hijas llegan ante el desterrado.

A la puerta llaman; todos saben que el Cid ha llegado.
¡Dios, qué alegre que se ha puesto ese buen abad don Sancho!
Con luces y con candelas los monjes salen al patio.
"Gracias a Dios, Mío Cid, le dijo el abad don Sancho,
puesto que os tengo aquí, por mí seréis hospedado."
Esto le contesta entonces Mío Cid el bienhadado:
"Contento, de vos estoy y agradecido, don Sancho,
prepararé la comida mía y la de mis vasallos.
Hoy que salgo de esta tierra os daré cincuenta marcos,
si Dios me concede vida os he de dar otro tanto.
No quiero que el monasterio por mí sufra ningún gasto.
Para mi esposa Jimena os entrego aquí cien marcos;
a ella, a sus hijas y damas podréis servir este año.
Dos hijas niñas os dejo, tomadlas a vuestro amparo.
A vos os las encomiendo en mi ausencia, abad don Sancho,
en ellas y en mi mujer ponedme todo cuidado.
Si ese dinero se acaba o si os faltare algo,
dadles lo que necesiten, abad, así os lo mando.
Por un marco que gastéis, así contento daré cuatro."
Así se lo prometió el abad de muy buen grado.
Ved aquí a doña Jimena, con sus hijas va llegando,
a cada una de las niñas la lleva una dama en brazos.
Doña Jimena ante el Cid las dos rodillas ha hincado.
Llanto tenía en los ojos, quísole besar las manos.
Le dice: "Graciias os pido, Mío Cid el bienhadado.
Por calumnias de malsines del reino vais desterrado."






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